viernes, 12 de febrero de 2016

ÉL VIVE EN TI.


CONFIRMACIONES FEBRERO 2016.


¿Qué es el acoso escolar o bullying?


El acoso escolar, o "bullying", se define como una forma de maltrato físico, verbal o psicológico que se produce entre escolares, de forma reiterada y a lo largo del tiempo.
Debe deslindarse el acoso escolar de los incidentes violentos, aislados u ocasionales entre alumnos o estudiantes.
El acoso se caracteriza, como regla general, por una continuidad en el tiempo, pudiendo consistir los actos concretos que lo integran en agresiones físicas, amenazas, vejaciones, coacciones, insultos, aislamiento deliberado… en definitiva, en una serie de conductas de hostigamiento, que persiguen amedrantar, intimidar o atemorizar a la víctima.

Elementos

Para que se pueda apreciar esta situación se requiere:
- Desequilibrio de poder: ejercicio de la fuerza verbal, física o psicológica del acosador respecto del acosado.
- Intencionalidad: Un deseo consciente de herir, amenazar o asustar por parte de un alumno frente a otro.
- Reiteración: la acción agresiva se repite en el tiempo y genera en la víctima la expectativa de ser blanco de futuros ataques.

Formas de acoso

La conducta agresiva puede ser física o psicológica: una agresión emocional puede ser más dolorosa que la física.
El acoso en su modalidad de exclusión social puede manifestarse en forma activa (no dejar participar) en forma pasiva (ignorar), o en una combinación de ambas.
El acoso también puede practicarse individualmente o en grupo.
El acoso también puede realizarse a través de medios de comunicación digitales o redes sociales: son los llamados Ciberbullyng o ciberacoso, como el sexting, stalking o sextorsión. Este tipo de acoso se ha incrementado notablemente debido a que el acceso a Internet se ha generalizado con la posibilidad de acceder desde distintos dispositivos.

Marco legal

Las disposiciones básicas desde las que abordar el tratamiento jurídico de este fenómeno las encontramos en la Convención de Derechos del Niño (CDN), en la que está presente la necesidad de especial protección del niño frente a toda clase de maltrato, en la Constitución y en la legislación educativa, además de en la LORPM.

Derechos fundamentales afectados

El acoso escolar atenta contra la dignidad del niño y sus derechos fundamentales (art. 10.1 CE).
En particular, pueden verse conculcados por el acoso moral son la dignidad de la persona, como presupuesto básico de tales derechos, pero, también, su libertad personal, su integridad física y moral, su intimidad, su honor, entre otros valores constitucionalmente protegidos.
La STC 120/1990, de 27 de junio declara que la regla del art. 10.1 CE implica que, en cuanto valor espiritual y moral inherente a la persona “... la dignidad ha de permanecer inalterada cualquiera que sea la situación en que la persona se encuentre...constituyendo, en consecuencia, un mínimum invulnerable que todo estatuto jurídico debe asegurar.”

Legislación educativa: educar en el respeto al otro

Conforme al art. 1  de la LO 2/2006, de 3 de Mayo, de Educación, el sistema educativo español, se inspira en una serie de principios, basados en el respeto a los derechos y libertades reconocidos en la Constitución.
Pues bien, uno de los principios que inspiran nuestro sistema educativo, es el de la educación para prevenir conflictos y para la resolución pacífica de los mismos, en especial en el del acoso escolar.
La Ley reconoce al alumno una serie de derechos y deberes básicos, entre los que se encuentra el respeto a su integridad y dignidad personales, y a la protección contra toda agresión física o moral, y el de respetar la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa.
Conforme al art. 1  de la Ley 26/2015, de 28 Julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia (modificación de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor) : los menores tienen que respetar a los profesores y otros empleados de los centros escolares, así como al resto de sus compañeros, evitando situaciones de conflicto y acoso escolar en cualquiera de sus formas, incluyendo el ciberacoso.

Plan de Convivencia escolar

Según la Ley Orgánica de Educación,  todos los centros deben incluir en su proyecto educativo un Plan de Convivencia, así como establecer las normas que garanticen su cumplimiento.
A finales del mes de enero de 2016, el Ministerio de Educación publicó un informe sobre el plan estratégico de convivencia escolar, que servirá de referencia para alumnos, familias y profesores para hacer frente a un fenómeno que ha generado una gran preocupación social: el acoso escolar.
Son las Comunidades Autónomas las que, mediante Decreto, establecen el marco regulador que permite a los centros escolares, en virtud de la autonomía que la Ley Orgánica de Educación les confiere, elaborar su propio Plan de Convivencia.

Cambios de centro derivados de actos de violencia

La LO de Educación (Disp. Adic.21ª) prevé que las Administraciones educativas deben asegurar la escolarización inmediata de las alumnas o alumnos que se vean afectados por cambios de centro derivados de actos de violencia de género o acoso escolar. Igualmente, facilitarán que los centros educativos presten especial atención a dichos alumnos.

La respuesta legal al acoso escolar

En el ámbito académico: capacidad disciplinaria del centro educativo

Dentro del Plan de Convivencia cada centro debe incluir un Reglamento de Régimen interno en el que figuren con claridad las normas de comportamiento, Normas de Conducta que cada alumno debe respetar.
El acoso físico o moral a los compañeros es una infracción tipificada como falta muy grave, y conlleva la aplicación de las medidas correctoras que se establezcan en cada caso (en última instancia la expulsión definitiva del centro)
Algunas Comunidades Autónomas han aprobado Protocolos de acoso escolar, que establecen medidas específicas para actuar de manera más ágil y proteger más eficazmente a la víctima.

En el ámbito judicial

Es deseable que esta infracción tan grave de las normas de convivencia escolar tenga una solución extrajudicial, pero en los casos más graves puede dar lugar a dos tipos de acciones en el ámbito judicial, civil y penal, cuyo procedimiento puede iniciarse mediante denuncia o mediante querella.

Vía Penal

El acoso escolar puede llegar a ser delito, en tanto que las conductas se encuentren tipificadas en el Código Penal. Un mismo acto de acoso puede llegar a ser constitutivo de varios delitos, como son los siguientes:
-Lesiones (arts. 147 y ss CP)
- Amenazas (arts. 169 a 171 CP)
- Coacciones (art. 172 CP)
- Injurias (art. 205 y 207 CP)
- Calumnias (art. 208 y 210 CP)
-  Agresiones y abusos sexuales (arts. 178 y ss CP), o embaucamiento con fines sexuales, a menores de 16 años (art. 183 ter CP)
- Homicidio doloso (art. 138 CP), homicidio imprudente (art. 142 CP) o, incluso asesinato (art. art. 138 CP).
Cuando los hechos tengan la entidad suficiente, la conducta de acoso podrá calificarse conforme al tipo penal previsto en el art. 173.1, que castiga al que infligiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, así como actos hostiles o humillantes reiterados que, sin llegar a constituir trato degradante, supongan grave acoso contra la víctima.
Desgraciadamente en los supuestos de más gravedad, la situación de hostigamiento puede llegar a desembocar en el suicidio de los menores acosados. El art. 143.1 CP castiga al que induzca al suicidio de otro. Pero para que se concurran los requisitos del tipo delictivo se requiere: “requiere una colaboración, una prestación coadyuvante que ofrezca una cierta significación y eficacia en la realización del proyecto que preside a un sujeto de acabar con su propia existencia, es decir, una conducta por parte del sujeto activo de colaboración prestada a la muerte querida por otra persona, en relación de causalidad con su producción y con pleno conocimiento y voluntad de cooperar a la misma (…)” (sentencia del TS, entre otras, de 23 de noviembre de 1994)
La LO 1/2015 introduce, además, el nuevo delito de acoso (art. 172. Ter CP) entendiendo como tal aquellas conductas que se realicen de forma insistente y reiterada por medio de las cuales se menoscaba gravemente la libertad y el sentimiento de seguridad de la víctima, a la que se somete por ello a vigilancia, persecuciones u otros actos de hostigamiento. Se castiga con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses.
El nuevo delito de acoso exige que la conducta del acosador se concrete en una de las siguientes:
1. La vigile, la persiga o busque su cercanía física.
2. Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.
3. Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella.
4. Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.

¿En qué medida se puede exigir responsabilidad penal al acosador?

-Si el acoso proviene de un menor de 18 años pero mayor de 14 años se podrá exigir responsabilidad penal y civil conforme al CP, por el proceso penal de menores, regulado en la LO 5/2000, de responsabilidad penal de los menores (art.1).
-Si  es menor de 14 años, y llega denuncia al Ministerio Fiscal procederá remitir testimonio de lo actuado a la dirección del centro donde se están produciendo los abusos para que dentro de sus atribuciones adopte las medidas procedentes para poner fin a los abusos denunciados y proteger al menor que los está sufriendo.
-Si el acosador es mayor de 18 años se podrá exigir responsabilidad penal y civil conforme al CP, por el proceso penal ordinario regulado en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
La Fiscalía General del Estado emitió la Instrucción 10/2005, de 6 de octubre, sobre tratamiento del acoso escolar desde el sistema de Justicia Juvenil, estableciendo las directrices a seguir en el tratamiento del acoso escolar, en la que considera esencial la circulación de información entre las instancias con competencia en la materia: Ministerio Fiscal y responsables del centro docente para dar una respuesta a este fenómeno.

Vía Civil

La acción civil persigue la reparación del daño y la indemnización de los perjuicios causados.
Puede exigirse responsabilidad civil:
- Por culpa o negligencia basada en la existencia de una culpa in vigilando:
-del profesor La reclamación fundamenta, principalmente, en la existencia de una culpa in vigilando por parte de los responsables del centro docente, al no adoptar las medidas tendentes a evitar, paliar y erradicar esa situación de acoso escolar (art. 1903 CC).
-de los padres del menor o menores acosadores, reclamando daños y perjuicios a los padres por los actos ilícitos de sus hijos, fundamentada igualmente en la existencia de una culpa in vigilando (art. 1903 CC).
- También puede exigirse como la responsabilidad civil subsidiaria por la comisión de un delito. La acción civil derivada de un ilícito criminal puede ejercitarse conjuntamente con la penal, o bien separadamente ante la jurisdicción civil.

Vía administrativa

No hay que olvidar que la Administración, como titular de los centros educativos públicos, puede ser también responsable de los daños causados como consecuencia del acoso, y que, dado que está prestando un servicio público, se le puede exigir responsabilidad patrimonial por este resultado dañoso.

jueves, 26 de noviembre de 2015

ARTABÁN.

 
Artabán es un personaje ficticio protagonista del cuento navideño The Other Wise Man (El otro rey mago), escrito en 1896 por Henry van Dyke (1852  1933), teólogo presbiteriano estadounidense.
Cuenta el relato que Artabán era el cuarto Rey Mago que encaminó sus pasos hacia Occidente, siempre guiado por el fulgurante mapa celestial, en busca del niño Jesús.
El nombre "Artabán" proviene del persa y corresponde a cuatro reyes partos, así como a un hermano de Darío I y un general de Jerjes.
Sinopsis
El zigurat de Borsippa, con sus altos muros y siete pisos, era el punto de encuentro de los cuatro reyes e inicio de la travesía conjunta. Hacia allí acudía Artabán, con un diamante protector de la isla de Méroe, un pedazo de jaspe de Chipre, y un fulgurante rubí de las Sirtes como triple ofrenda al Niño Dios, cuando topó en su camino un viejo moribundo y desahuciado por bandidos: interrumpió el rey su viaje, curó sus heridas y le ofreció el diamante al viejo como capital para proseguir el camino. Llegado a Borsippa, sus compañeros de viaje habían partido.
Continuó en soledad en pos de su destino, pero arribado a Judea, no encontró ni a los Reyes ni al Redentor, sino hordas de soldados de Herodes degollando a recién nacidos: a uno de ellos, que con una mano sostenía a un niño y en la otra blandía afilada espada, ofrece el rubí destinado al Hijo de Dios a cambio de la vida del niño. En esta actitud es sorprendido: es apresado y encerrado bajo llave en el palacio de Jerusalén.
Treinta años duró el cautiverio, y fueron llegando ecos de los prodigios, consejos y promesas de un Mesías que no era sino el Rey de Reyes al que fue a adorar. Con la absolución y errando por las calles de Jerusalén, se anunció la crucifixión de Jesucristo; encamina sus pasos al Gólgota para ofrecer la adoración largamente postergada, cuando repara en un mercado en el que una hija es subastada para liquidar las deudas su padre. Artabán se apiada de ella, compra su libertad con el pedazo de jaspe, la última ofrenda que le quedaba es ofrecida y Jesucristo muere en la Cruz: tiembla la tierra, se abren los sepulcros, los muertos resucitan, se rasga el velo del templo y caen los muros. Una piedra golpea a Artabán y entre la inconsciencia y la ensoñación, se presenta una figura que le dice: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste”. Desorientado y exhausto pregunta: “¿Cuándo hice yo esas cosas?”, y con la misma expiración recibe la respuesta: “Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí”. Con él se elevó a los mismos cielos que en su juventud le guiaron en pos del Destino finalmente alcanzado.

ANATOLI VASILIEVICH LUNACHARSKI. EL HOMBRE QUE CONDENÓ A MUERTE A DIOS.

Lunacharski


Anatoli Vasilievich Lunacharski (1873-1933) político ruso y crítico literario, fue comisario del pueblo para la educación en la República Federativa de Rusia desde la Revolución rusa que termino en 1917 hasta 1929. Su carácter modernista trato de llevarlo a la educación, pero su "experimento" terminó con su expulsión del ministerio. 
 
Desde su juventud perteneció a círculos marxistas, y más tarde se incorporo al Partido Social Demócrata en su facción bolchevique. Apoyo a Lenin contra el Comité Central bolchevique, con quién acabaría rompiendo más tarde.
Curiosamente fue nombrado embajador en España, pero murió en París de camino a u destino. 
 
Pero Lunacharski, durante su etapa de comisario para Educación, cuando los bolcheviques quisieron acabar con los disidentes al ver que su sistema político no era bien visto por el resto del mundo, decidió tomar parte en tal lucha. Y lo hizo promoviendo una demanda contra el más terrible enemigo de la revolución, Dios. 
 
En 1918 un tribunal juzgo al acusado Dios - como si se tratara de un reo cualquier - después de estudiar muchísimas pruebas que demostraban "ser el causante de todos los males". En el juicio se le condeno a muerte.
La sentencia de muerte a Dios se cumplió. Como? Un batallón de artillería descargo sus fusiles al aire con el fin de acabar con la vida de Dios.
fusilamiento a Dios

ADIÓS AL ALMA GRANDE DE GANDHI.

             Un 2 de octubre nació Mahatma Gandhi y esto fue suficiente excusa para que la ONU declarara esta jornada de cada año como el Día Internacional de la No Violencia, una entelequia que adorna el calendario, pero que, lamentablemente, sirve para poco más. Gandhi fue asesinado el 30 de enero de 1948... qué gran incongruencia. El más destacado abanderado de la no violencia, el tipo más pacífico del mundo y el líder más escuchimizado del que se tienen noticias caía bajo las balas de un fanático.

           La mañana que precedió a su muerte, Gandhi pronunció unas proféticas palabras: "Si todos los que ahora me escucháis caminarais hacia la paz por el sendero de la no violencia, me iría de este mundo muy satisfecho, aunque muriera abatido por la violencia de los fusiles". Menuda puntería la suya, la misma que tuvo, sólo unas horas después, el hombre que le descerrajó tres tiros en el pecho cuando el líder indio se dirigía a los rezos de la tarde. Su muerte se consideró una catástrofe internacional y la condena fue unánime. Hasta la Asamblea de Naciones Unidas declaró un período de luto, y esto ha ocurrido muy pocas veces.

          Dos millones de personas acudieron a los funerales del "alma grande". Eso significa Mahatma, alma grande, y aquel pedazo de alma se hizo humo en una impresionante pira funeraria de madera de sándalo en la ciudad de Allahabad. Allí confluyen los ríos Ganges y Yamuna, y un tercero que sólo existe en la mitología hindú, el Sarasvati, una poderosa coriente de propiedades purificantes. En esa confluencia debían diluirse parte de las cenizas de Gandhi, porque otra parte aún pulula por la India en un rito de veneración que el líder jamás hubiera aceptado.

          Gandhi, aquel que nunca dejaba que muriera el sol sin que antes hubieran muerto sus rencores, desapareció hace pocos años, y con este hombre calvo y delgaducho que logró la independencia de todo un país con su voz y en taparrabos, también se fue el Mahatma. Su gran alma se quedó sin hueco en un mundo violento.

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS.

         Menuda aventura en la que se embarcaron el 6 de septiembre de 1620 un grupo de disidentes religiosos ingleses camino de América. Eran peregrinos que no comulgaban con el anglicanismo oficial inglés y se dijeron, pues, mira, fletamos un barco y nos vamos a la otra punta del mundo, que allí sólo hay indios y no nos meterán el dedo en el ojo. El famoso buque Mayflower partió aquel día 6 de Plymouth con ciento dos colonos a bordo. Qué mareo de travesía.

         Los peregrinos del Mayflower se fueron a América en busca de riqueza y libertad, para que nadie les dijera cómo pensar ni en qué creer, lo cual no quiere decir que no fueran muy religiosos. Eran más que eso. Eran puritanos. Como al rey de Inglaterra, Jacobo I, no le gustaban, y a ellos tampoco les gustaba Inglaterra, llegaron a un acuerdo con la corona, el rey les dio permiso y se largaron con viento fresco y mar en calma. Dos meses duró la travesía, porque se metió el mal tiempo, hubo muchas averías y el pasaje tuvo que encerrarse en las bodegas, mareado perdido. Tenían muy claro que llegaban vivos o no llegaban, pero no iban a dar la vuelta. Fue un milagro, en el periplo sólo murió una persona.

           Tres mujeres se embarcaron embarazadas y una de ellas parió en el camino. Al niño, por supuesto, lo llamaron Océanus. Al final llegaron, pero no les interesaba desembarcar  en una colonia inglesa, porque estaría llena de anglicanos y acabarían teniendo el mismo problema que en Inglaterra. Continuaron hasta un lugar que John Smith, aquel que dijeron que fue el novio de Pocahontas, había bautizado como Plymouth. Qué casualidad, partieron de Playmouth, Inglaterra, y se instalaron en Playmouth, América.

          Los indios recibieron bien a los peregrinos del Mayflower, les enseñaron cómo cultivar allí la tierra y todos hicieron buenas migas. Meses después recogieron la primera cosecha, tan abundante, que montaron una juerga de tres días. Y esta fiesta fue la que dio origen al famoso y machacón Día de Acción de Gracias, ese que sale en todas las películas con la familia comiéndose un pavo.